Para los que no llevan mucho tiempo. El PIRE es la revista donde escribimos nuestras vivencias en la montaña. Ahora con el blog tambien se podran proponer actividades para todo el grupo como un campeonato de bloque,etc. Animaros y escribir
GRAN DIEDRO DEL PICO ESPIJEOLES (300M dificultad D)
Numero 58 de las clásicas de Bellefon, una vía que hacía tiempo que rondaba la cabeza y por elcumpleaños de mi chico, la hicimos.Fuimos Gaultier y Joel en una cordada y JP y yo en la otra.Un sábado de Julio, hicimos la aproximación al circo del Portillon.Pasamos noche con los amigos que estaban allí para celebrar el cuñpleaños y al día siguiente, aproximación a la vía.A pie de vía tuvimos el nevero que nos esperaba, y como habíamos decidido de no llevar los crampones para solo unos metros de nieve primaveral, hicimos la huella para llegar a pie de vía.De repente, tres cordadas que llegan detrás.Rápido, todos nos dispersamos, visitar el Sr. Retrete y quitarnos un buen peso de encima antes de ponernos el arnés (si lo haces al revés, primero arnés…..ley de Murphy, te entran ganas después).
Nos reunimos a pie de vía listos y con todo preparado.Hay una cordada delante de nosotros.Nosotros, con ganas de volar por la pared, la otra cordada muy lenta, encontramos donde adelantarles y ale para arriba.Somos los primeros,las dos cordadas nos seguimos.Detrás otra cordada nueva, pareja de cincuentones, el es la tercera vez que ha hecho el diedro pero aun asíestamos delante y volando por la pared.
Día precioso, el sol que calienta, buen ambiente, buena vista y avanzamos por la pared como caracoles en una carrera. Se pasa rápido la escalada, llegan el antepenúltimo, y penúltimo largo.El diedro se define como tal, visualizamos la foto de Bellefon, llega el momento del día.Los largos más bonitos están ahí.Una barrita y unas risasy ale para arriba.Gaultier primeroy yo sigo detrás de Joel (segundo de la 1ª cordada).Llega el penúltimo largo.2opciones, bien el largo de Bellefon siguiendo la línea del diedro, bien te vas a la derecha y coges “la dalle” (pared lisa) variante moderna.Gaultier se va por la variante moderna y la cordada detrás nos pisa las chanclas, nos tenemos que decidir rápido.Escogemos la clásica, seguir la anatomía del diedro y pasar un pequeño extraplomo, el único paso “difícil” (v) para nosotros.Lo pasamos bien y penúltima reunión.Ultimo largo, le dejo el placer a mi chico.La vía se acabo, 4 horas de escalada, un diedro, una clásica.El pirineo está precioso.Al mismo tiempo, nuestros amigos de anoche, hacen cima en el pico Seil de la Baque.
Hacemos cima tranquilamente, unas fotos y vuelta a las tiendas por el collado des Gourgs.Al llegar, todos allí, contamos el día, cena y la idea es mañana la arista de Crabioles-Lezat…..otra clásica que nos espera.
Desgraciadamente no pudimos, un viento de locos al día siguiente, no nos lo aconsejan, nos dispersamos y hacemos algunos tresmiles del circo, preciosos también.Un buen cumpleaños de todas maneras.El año que viene más……
Como ya sabeis estamos intentando organizar la 1ª Compe de Boque de Grupo Alpino de Ingenieros Industriales, es decir, el GAII. Por problemas logisticos la compe se tendra que realizar la segunda quincena de Febrero. Ademas de que tenemos que coordinarnos para que todo el mundo pueda ir (necesitos fechas que os vendrian bien)os pedimos que nos digais y recomendeis lugares, grado y demás. Os pido que todos colaboreis. Y como diria nuestro amigo Poza...." a pastar"
En vísperas de la nevada de aquel fatídico viernes blanco en Madrid, Tomás volvió a desvariar. Sin embargo, su propuesta para bajar los turrones de la Navidad no nos dejó indiferente y, de hecho, nos apuntamos dos descerebrados más. La nevadita nos hizo dudar un poco, pero el reto se mantuvo.
00.35 hPunto de encuentro: Marquesina del Bus frente a la casa de Manuel O; comienza la caminata. La temperatura es ya cercana a los 0ºC, pero vamos bien abrigados y llevamos las raquetas. Los primeros 14 kilómetros son urbanos, callejeando para evitar la A6. Gracias al GPS de Tomás no nos perdemos, porque en caso de pérdida, cualquiera encontraba un guardia a esas horas para preguntar. Pues va a ser que sí: en el Polígono de Európolis de Las Rozas paramos en una gasolinera 24h a repostar (Isostar), donde una pareja de la Benemérita nos da el alto y pregunta a dónde vamos. Todavía creo que no nos tomaron en serio, y pensaron que, más bien, nos dirigíamos a una fiesta de disfraces.
03.00 h(Km.14). Estación de Las Matas: Primera parada de avituallamiento. Tanto asfalto nos está poniendo a prueba los pies, sobre todo a Manuel O, que ya se debe hacer una primera cura. Poco después entramos en Los Peñascales, una urbanización interminable cuyas calles culebrean en la oscuridad. Un guarda asoma la cabeza a través de su garita, interesándose por nuestro propósito; nos confirma que vamos bien, sin sorprenderse mucho que nos dirijamos hacia Hoyo de Manzanares a esas horas. Poco después por fin pisamos la tierra compactada de la pista que nos debe conducir a dicha población. Aparecen algunas manchas de nieve helada y la temperatura desciende hasta los -5ºC, pero en aquella zona la única amenaza a nuestro avance son los perros sueltos que guardan las fincas que atravesamos.
05.00 h(Km.24). Cuartel de Ingenieros de Hoyo de Manzanares. Los coches del personal acuartelado están cubiertos de una gruesa capa de escarcha y el silencio nocturno sólo se rompe con algunos ladridos. Continuamos durante 4 kilómetros por la estrecha carretera que va de Hoyo a Colmenar, hasta alcanzar la Cañada Real, que seguimos rumbo norte. A estas alturas de la marcha el cansancio empieza a pesar, sobre todo a Miguel C, que durante varios kilómetros va dando bandazos, vencido por el sueño. Continuamos por la cañada alrededor de una hora, hasta que cruzamos la carretera M-607, junto al viejo puente de piedra que salva el Río Manzanares. Desde este punto tomamos una pista que deja la Cañada Real a la derecha, discurriendo paralela a la M-607 al principio; el tráfico de esquiadores madrugadores ya es importante, a pesar de que aún es de noche. La temperatura alcanza los -7ºC cuando empieza a clarear. Sin embargo, la cercanía de la primera meta volante de la jornada nos hace fuertes e insensibles al frío y al cansancio.
09.20 h(Km.43). Cafetería Manín de Manzanares el Real: Desayuno Doble. Al mismo tiempo que contentamos a nuestros estómagos, nos curamos los pies y hablamos con la Patronal, que está muy pendiente de nuestro avance. Después de más de 1 hora de relax, nos calzamos de nuevo, nos colgamos las mochilas y volvemos al camino, que desde aquí consiste en remontar la carretera que lleva hasta el Tranco. A media mañana dejamos atrás el asfalto, caminando junto al río Manzanares hasta alcanzar Cantocochino. El día es espléndido, lo que nos permite proseguir con cierta alegría y motivación, a pesar de los achaques, cada vez más frecuentes. A la altura de la Charca Verde la nieve lo cubre casi todo, pero encontramos huella hasta no demasiado lejos del Collado de los Pastores. En dicho punto los pies de MO ya tienen vida propia, y la espalda de T se queja con insistencia, pero MC, en cambio, sigue vista al frente, sin quejarse. Los guetres hace tiempo que nos facilitan la marcha, pero las raquetas siguen en la mochila, aunque pensamos que no falta mucho para darles la alternativa.
16.00 h (Km 57). Bola del Mundo: Ya se ve la meta. Gracias a las raquetas alcanzamos esta cumbre, que está atestada de gente en zapatillas y con no demasiada ropa, que se ha animado a subir hasta aquí confiados por un tiempo atmosférico perfecto. Nosotros todavía estamos un poco alterados por un característico sonido sordo bajo nuestros pies, escuchado media hora antes, prueba evidente del elevado riesgo de aludes. De hecho, aquel mismo día, un poco más tarde y muy cerca de allí, se localizó el cadáver de la primera víctima conocida en Madrid a causa de un alud.
17.30 h(Km.61). Venta Marcelino del Puerto de Cotos: Merienda. A MO le ha costado mucho llegar a este lugar, tanto que está decidido a tomar el último funicular y renunciar a subir a Peñalara. Aunque un tanto perjudicado, T tiene claro continuar y MC, que va de sobrao, se permite pensar en la próxima. Mientras nos bebemos un caldito caliente, y damos cuenta de un sabroso bocadillo de lomo, comienza la guerra psicológica a MO, que acaba por ceder. La oscuridad ya es casi total cuando salimos de la venta, algunos más recuperados que otros, pero todos con la misma convicción por llegar a los 2.430m de la cumbre de Peñalara. Una hora y pico después estamos arriba.
21.50 h(Km.71,3). Puerto de Cotos: Fin de Trayecto. Cuando llegamos nos está esperando un amigo que se había ofrecido a recoger nuestros restos. Estamos agotados, pero felices y satisfechos por el reto conseguido.
El avión aterriza en el aeropuerto de Lyon según lo previsto. Rapidamente me dirijo a la estación de Autobuses, para comprar el billete a Grenoble, donde más tarde me esperá Pablo (si, para todos los lectores... Pablo-presi), que acababa de volver de hacer esquí de travesía. Vamos a recoger a Fernando, colega de Pablo, que nos acompañará el resto de la semana en nuestras distintas aventuras...
Al día siguiente primer madrugón, nos dirigimos a Alp d'Huez para escalar una cascadita corta (3 largos) (Symphonie d'automne, II/4+) para estrenar la temporada, en mi caso y para "probarnos" como cordada...
Lleno de ganas encabezo el primer largo... ya casi no me acordaba qué era esto del hielo!
Contentos salimos paseando por arriba, donde para ahorrarnos los rápeles de bajada, se nos ocurrión bajar a pie por detrás, que resultó ser algo más largo de lo previsto....
El segundo día Cascada en La Grave, (vía la "La promenade du Mathesin", II/3+) donde nos tuvimos que bajar, después de que a fer le cayera una piedra mientras encabezaba el 2º largo...
El tercer día Pablo y yo volvimos a Alpe d'Huez para escalar Ice Bille (II/3 a 4+) y alguna cascada más, pero nos tuvimos que conformar con la primera, cuando vimos que empezaba a darles el sol a las demás... Habíamos tenido suficiente con lo de Fer el día antes... Toda una escusa y oportunidad para darnos un buen paseo por la estación de esqui...
El cuarto día, ya tocaba descanso, pues dormir poco y escalar mucho no es compatible durante tantos días... Además así estaríamos descansaditos para algo "mas serio"
Nuestro siguiente objetivo, una gran clásica de La Grave, Orgasme (II/4+)
Toca nuevamente madrugón... Todo segun lo previsto, llegamos a pie de via al amanecer. Fer escala agilmente el primer largo. La sorpresa llega cuando mientras escalo el segundo largo oigo un fuerte estruendo, y el grito de asombro de Fer:¡¡Ostiás, al loro!!
Del susto las pulsaciones se me disparan y pienso: ¡¡No puede ser que a estas horas y con el frío que hace (-16ºC en el coche) ya caigan cosas... Yo me bajo de aquí ahora mismo!!
Finalmente me tranquilizo un poco cuando miro para atrás y veo que lo que caía no era una piedra ni un bloque de hielo, sino una cabrita que tras haber volado algunos cientos de metros, seguía resbalando hasta el pie de la ladera.
Con ánimo llego a la reunión, donde Pablo toma el relevo y armado de valor prosigue la escalada en un largo de "intensa jardinería", que resulta ser uno de los largos claves de la vía.
Con cierto ritmo y llenos de ánimo vamos superando los siguientes largos hasta llegar al 7º, un muro de hielo bastante vertical donde por momentos van cayendo sucesivas "duchas" de nievecilla que dificultan bastante la ascensión. Superado este, Pablo retoma nuevamente el relevo, y se encarga del octavo y último largo. Cuando finalmente llegamos a la reunión nos permitimos un respiro para tomar una barrita, aunque no hay tiempo que perder, pues aun nos quedan múchos rápeles por delante.
De forma bastante mecánica y con buen ritmo alcanzamos nuevamente la base, donde ahora si, nos damos un buen respiro, y sacamos los anacardos y el caldito que han quedado en el fondo de la mochila...
Una vez en el coche de vuelta, hablamos con Lara, resulta que habían organizado una Raclette en casa de Rubén... A los tres se nos ilumina la cara!
Acaso se puede terminar de forma mejor un día duro de escalada??
Aquí con Lara y Rubén después de la "Superraclette"!
Los cuatro habíamos oido hablar de la Sierra de la Cabrera, Arturo, Will, Pat y yo, llevabamos tiempo queriendo aprender a "cacharrear", y todas esas cosas de las que de vez en cuando oiamos hablar en el Cascaras a los ilustres del GAII. El jueves Miguel nos había ofrecido organizar nuestra primera salida y no podiamos rechazarlo asi que animandonos unos a otros todo quedó fijado para el Sabado.
Para tan señalado encuentro acudieron, Miguel, Javi (El abuelo), Guille, Cris, Elena y chiqui, y tras unas breves explicaciones de los principios básicos sobre reuniones y sobre progresión nos repartimos. Pat y yo fuimos con Miguel que nos convencio para escalar la Julio, Arturo partió con Chiqui y Elena para hacer la Chocolate, y el pobre Will partio en compañia de Guille a experimentar el alpinismo en estado puro.
La Julio:
Esta via consta de 4 largos, aunque después de ver la guía creo que el ultimo largo nos pasamos a una tal Guarra. La entrada es muy caracteristica ya que el primer largo es basicamente una babaresa de libro por la que subimos sin demasiados problemas, el siguiente largo lo dan de 6a, tiene un paso de placa protegido por parabolts, yo creo que jamas habría subido por allí de primero pero nuestro "guía", no tubo mayores problemas en subir, asegurar a Pat mientras subía sin muchos problemas y no le quedó mas remedio que aguantar mientras yo me arrastraba renegando de la adherencia. El tercer largo tambien está protegido por algún parabolt y el cuarto que hicimos de salida discurre por unas lajas quebradas que formaban un diedro en escalones bastante bonito de trepar.
Los Compadres:
Por su parte los Guillermos formaron rápidamente cordada. Senior no sabía de la poca experencia de Junior, y Junior no conocía las variantes que iba a introducir el primero; no obstante nuestras coincidencias en el estilo de escalada, bajo el lema "rapidez es seguridad", nos hizo entendernos estupendamente. Empezamos pegándole a la "San Esteban"????. Senior no pareció alterarse al ver que le empezaba a asegurar con una cesta "al revés", al igual que yo no mostré sorpresa alguna al comprobar que ibamos en cuerda simple (pues tras entender el porqué de la cuerda doble en escalada clásica, ya lo asumía como un estándar en seguridad). Fueron cuatro largos, que a partir del tercero cambiaron a la vía "chocolate". La seguridad en sí mismo de Senior, era patente en la firmeza de sus pasos, en la sabiduría en como ponía los seguros. Es más, me miraba desde lo alto, y me indicaba instrucciones para los pasos que contenían algo más de dificultad, y para indicarme como había metido algún seguro, para facilitar la posterior extracción... Habiendo superado estos cuatro largos, ya en la cima se gira y me dice: "¿Sabes rapelar?" a lo que respondo negativamente, y me contestó que ya que habíamos subido rápido, que podíamos descender dos largos y así escalábamos más... No puse objeción, pero ya veía yo que el hecho de tener una cuerda simple de 60m nos iba a llevar a realizas varias maniobras. No hubo problema alguno, y de nuevo con dos largos por delante, eligió una vía de algo más de dificultad, 6a en una placa inicial. A Senior se le vió sudar un poco más que con lo anterior, pero aún así, salió airoso; en mi turno maldeciría la goma de mis gatos, por ser de tan ínfima calidad, y tras varios "tira y afloja" también yo pude superarlo. Llegamos a la cumbre a tiempo de tomarnos la barrita energética de las 16 y compartimos con Cristina y Javi, que han llegado instantes antes. Estamos en la cumbre, a merced de las nubes para tener o no tener frío.
Hola, hoy que tengo tiempo voy a subir unas fotos de una excursión de junio de 2007 donde Miguel y yo recorrimos casi integramente el circo de Tromouse subiendo a los tres picos más representativos: Tromouse, Sierra Morena y La Munia, todos de más de 3000 metros.
La aproximación se hace desde un poco más alla de Bielsa, España, por un hermoso circo.
A continuación se coge una arista bastante descompuesta (AD-) para subir al Tromouse, el primero de la jornada. Ojito con las piedras sueltas y no entrar si hay cordadas por encima.
A continuación nos espera el Sierra Morena, dedo monolítico con un paso de IV. Es un paso de decisión que se puede hacer sin cuerda si aguantas la presión de un partio de 500 metros hacia España y 800 hacia Francia.
Y tras una interminable cresta
se llega a la cima final: La Munia
Luego queda el descenso hacia el circo, primero por palas nevadas y luego por prados abiertos.
Espero que os haya gustado mi primera entrada en el blog. Poned comentarios y habrá más reportajes.