Un paseito rápido, que no teníamos tiempo para más (habíamos quedado a comer y ya llegabamos tarde). Todo muy bonito y agradable. Bueno, Mjo tuvo que discutir un poco con su paragüas, pero la cosa no fue a mayores y lo metió en cintura rapidamente (y hoy a la basura, por rebelde).
domingo, 14 de diciembre de 2008
Pedriza nevada
Un paseito rápido, que no teníamos tiempo para más (habíamos quedado a comer y ya llegabamos tarde). Todo muy bonito y agradable. Bueno, Mjo tuvo que discutir un poco con su paragüas, pero la cosa no fue a mayores y lo metió en cintura rapidamente (y hoy a la basura, por rebelde).
Vía CADE, Pared de Aragón de Montrebei
Desde que estoy en Huesca estoy escalando menos, curiosamente, pero este año he escalado un poco más. En verano hice unas cuantas clásicas en el Pirineo, y aunque mi ritmo de entrenamiento no ha llegado a ser lo que era me siento con confianza para ir a escalar la vía. Pero esta vez quiero ir a disfrutar, algunas experiencias recientes en el Tozal del Mallo y en Gavarnie me invitan a ser más prudente. Esto ya no es lo que era, no puedo confiar tanto ni en mi coco ni en mis fuerzas y cuando la cosa empieza a ir justa no puedo “apretar” un poco más para salir rápido. Otro dato que me hace desconfiar es que a algún GAII experimentado ya le había tocado dormir entre los matojos por desconocimiento del descenso. Parece que la opción más adecuada es el puente del Pilar, que permitiría a Ángel venir desde Madrid más tranquilo y poder así subir descansados. Así que decido explorar las aproximaciones el fin de semana anterior, para asegurarme que conocía bien todos los detalles. Un sábado en el que pega fuerte el Sol, lo que me hace pensar que necesitaremos bastante agua, me dedico a pasear con el coche por las pistas que dan acceso a la pared y a recorrer la aproximación para no tener dudas el día de la escalada.
Ángel disfrutando del sol en la 7ª reunión, yo colgado del arbolito del segundo 6c
Ángel en el pasito de 6a del 9º largo
Salimos de la vía a las 17:50, 8:45 horas de la vía. Descansamos hasta las 18:30 más o menos mientras esperábamos a los machaquillas para salir de allí juntos, bebiendo el agua que nos ha sobrado gracias al inesperado fresquito. Empezamos a subir antes que ellos, después de charlar un rato y preguntar un poco que nos íbamos a encontrar, aunque no tardaron en alcanzarnos y pasarnos, mientras nosotros nos arrastrábamos hacia la cumbre. Llegamos arriba a las 20:00 con las últimas luces del día, y aunque no vimos bien la canal típica de descenso al final fue una suerte, porque ahora hay un PR marcado cada 20 metros con unas marcas amarillas y blancas bien visibles desde la cumbre hasta la pista principal (y desemboca muy cerca de los coches). A las 9:00 estábamos en el coche y sobre las 12 en Huesca zampándonos la cena que nos tenía preparada MJo.
Cumbre del Monset.
A la vez que nosotros, estaban escalando la Pared de Cataluña algunos compis GAIIS. Los otros aventureros, en la vía “Diedro Gris”, al final se organizaron en dos cordadas: Juan e Irene por un lado y Chiqui y María por otro. La cordada de Juan fue rápida y estaban a un largo de la cumbre antes de las 5, pero decidieron esperar a los otros dos que llegaron ya casi de noche. Una vez arriba, ya noche cerrada, para evitar el confuso camino de las canales, decidieron darse un largo paseo saliendo por arriba. María que iba sin frontal debió tropezarse unas cuantas veces y hasta las 2:30 no llegaron al coche (nosotros estábamos en Huesca durmiendo ya). Nos contaron todo esto escalando en Rodellar, donde terminamos el puente disfrutando de las vias deportivas de esta excelente escuela.RESEÑA DE LA VIA
Entorno:
La zona también está bien para darse un paseo por el desfiladero, dejo un par de enlaces con información:
http://es.wikipedia.org/wiki/Desfiladero_de_Mont-rebei
http://es.geocities.com/jesguevila/montrebei/montrebei.html
Vía:
Se supone que es V+/A0, aunque yo lo dejaría en un 6a/A0 para hacer un horario razonable. El croquis que seguimos, que describe perfectamente lo que te encuentras en la pared, se puede consultar en http://www.onaclimb.com/resseesp/resenyes2/mrcade.gif . El autor del croquis le da entre 8 y 9 horas, y creo que es un horario bastante realista ya que nosotros tardamos 8:45.
Aproximación:
En Internet se encuentran indicaciones para acercarse a la pared por una pista que sale de la carretera N-230 dirección a Vielha, al poco de salir de Tolva. La salida a esa pista está en un cambio de rasante y es muy brusca, giro de 90 grados y con un cambio de pendiente muy acusado. Es complicado verla y peligroso cogerla, a parte que el tramo de pista por aquí es peor que la alternativa que encontré. Mejor ir a Viacamp, un poco más adelante, y atravesar el pueblo por la calle por la que entras. Al salir del primer grupo de casas llegas a una curva a la derecha para empezar a subir hacia otras casas. Justo en esa curva sale una pista a la izquierda. Tomar esa pista y no desviarse hasta que lleguemos a un cruce evidente, con otra pista grande perpendicular a la que nosotros recorremos.
Tomaremos como referencia el mapa de la imagen (más abajo) a partir de ahora, estamos en el primer desvío con una especie de cortafuegos enfrente (todos los caminos que se indican son pistas, aunque las principales se marcan en amarillo). Hay que girar a derecha, recorrer otro tramo de pista, hasta llegar a otro cruce donde un poste un poco maltrecho indica a Estall (girar a izquierda). Seguimos las indicaciones hacia Estall, desviándonos dos veces más a la izquierda. Al salir de Estall encontraremos un primer desvío a la izquierda con bastante pendiente, en una curva pronunciada, que es donde acaba el camino que lleva a la cumbre del Montsec. Seguimos hasta encontrarnos una pequeña explanada enfrente de otro desvío menos claro, bloqueado con una cadena a 30 metros de su comienzo. Aquí se deja el coche. En total, el tramo de pista desde Viacamp puede ser entre 45 minutos y 1 hora, dependiendo de lo que quieras que sufra el coche por la pista (buena pista, pero con mucho canto rodao, sufren los amortiguadores pero un coche bajo puede pasar si no hay mucho charco).
Desde aquí, subimos por la pista del desvío hasta que desaparece y aquí nos desviamos a la izquierda bajando mucho para ir a parar a un barranco seco, que seguiremos hasta casi el pie del pantano. Un poco antes, unos hitos nos marcan el desvío para cruzar el bosque hasta el pie de la pared. Entre 1 y 1:15 hasta el pie de vía)
Descenso:
Desde la salida de la vía subir por al borde de la pared, hasta que es evidente que un muro nos va a cerrar el paso. Cruzar un poco el bosque en diagonal para evitar este muro y seguir subiendo hasta que nos encontramos con otro pequeño resalte. Es un tercero que se puede subir sin sacar la cuerda ni ponerse los pies de gato, unos 20 o 25 metros. Ya no habrá mayores obstáculos para llegar a la cima, siempre por el borde de la pared a nuestra izquierda. 1:30 hasta la cima, un poco menos si se va sobrado de fuerzas.
Desde este punto, la mejor opción es seguir el sendero PR que está marcado en rojo en el mapa, con marcas amarillas y blancas típicas cada muy pocos metros. Se llega al coche en 1 hora más o menos bajando ligeritos (primero a la pista principal, donde tenemos que ir a la izquierda a buscar el coche).
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Primeras Jornadas del Submarinismo y la Natación en el Circo de Gredos
Nos tomó unas cuatro horas llegar al refugio, todos llegamos completamente emp
apados. Por desgracia no ha quedado constancia gráfica alguna de Javi preparando la cena y paseándose por el refugio en calzones ante la incredulidad de todos los que allí nos hallábamos soñando con un hueco junto a la pobre y única “estufa” del comedor. Tras una cena abundante y una botella de vino marchamos a nuestra habitación. Fue entonces cuando comprobé que mi saco estaba empapado y recordé a Mark Twight y mi calor corporal fue tan grande que en unas horas de espléndido sueño fue capaz de secar 2 pares de calcetines, un wind stopper empapado y el saco, además de por supuesto caldear el ambiente de la habitación para aumentar la comodidad de mis compañeros…A las 7:20 del Sábado despertamos, descubrimos que habíamos sido engañados por los guardas y que ya había luz fuera y gente saliendo del refugio, nos habían dicho que amanecía después de las 8:00. Tras un desayuno caliente, con galletas y demás zarandajas partimos, con unas mochilas algo más ligeras, en persecución de un grupo que había salido una hora antes que nosotros en busca de la cima del Almanzor. En una hora los alcanzamos y pudimos disfrutar de sus gestos de envidia ya que nosotros llevábamos raquetas y ellos no. Continuamos la ascensión más o menos en grupo con Javi y Gon a la cabeza, los Murcianos en el centro y Arturo y yo a la cola. Además de esto se nos unió un enérgico Jerezano que pululaba entre nosotros y la cabeza de la expedición. Probando nuevas sensaciones con nuestros crampones, piolets y demás material ini
ciamos la ascensión con bastantes dudas. Ciertamente éramos mas lentos que todos nuestros compañeros y nos fuimos quedando a la zaga subiendo por el corredor que lleva a
a la izquierda. Hubo un paso crítico, no sabíamos por qué pero nuestros compañeros y toda la expedición habían obviado un pequeño rodeo por terreno nevado metiéndose por un terreno con hielo y roca, cómo podíamos imaginar que en la bajada tomarían la ruta “fácil” y que no había ninguna razón en absoluto para poner los crampones sobre esa fina (a nuestros ojos) capa de hielo y tener que empotrar la punta del piolet en un roquita que por cierto aguanto a Arturo pero cuando yo la fui a utilizar se salio con apenas esfuerzo. Sin embargo, como no teníamos mucha idea de cómo bajar y por qué no decirlo, no queríamos hacerlo solos, pues seguimos subiendo hasta que por fin nos cruzamos con el amigo Marcos que nos prometió hacer causa común en el estilo de bajada a lo maricona con nosotros y esperarnos. Ya aliviados subimos los últimos metros de corredor y sorprendidos dis
frutamos de una maravillosa vista e
n uno de los pocos momentos de cielo despejado que tuvimos en toda nuestra aventura. Contentos a pesar de la incertidumbre que nos suponía el descenso celebramos nuestra “hazaña” y animados por el frescacho que hacía allí arriba empezamos a bajar. Evidentemente el estilo de bajada/destrepe de culo y a lo maricona se probó bastante más lento que el de nuestros compañeros y el de los Murcianos así que pronto nos vimos adelantados por todos y nos quedamos Arturo, Marcos y yo dándole el culo al maravilloso circo de Gredos y hasta las narices de “clava el piolet,
da un paso, da otro paso, saca el piolet, y vuelta a empezar”, cuando la pendiente bajó quisimos parecer tan valientes como nuestros predecesores y nos dispusimos a probar su estilo de frente que nos ayudo a reducir notablemente el tiempo de descenso hasta el punto en el que pudimos volver a ponernos las raquetas para marchar hasta el refugio. Con alegría y disfrutando de los hundimientos que se producían hasta con las raquetas nos dirigimos hasta el refugio alentados por las horas de camino que nos quedarían por andar una vez allí hasta la plataforma para volver a Madrid.
Una vez en el refugio, celebramos estar fuera de peligro (si es que alguna vez lo hubo) a base de chorizo, pan, caldo y todo lo que pudimos engullir para que no pesase en la mochila, dándole a Marcos aquello qu
e no pudimos tomar para no cargar tontamente con ello ya que sabíamos lo que nos esperaba hasta la plataforma.
De las tres horas que nos llevó regresar al coche hay poco que decir, cansados como estábamos nos preocupábamos mas de andar que de cualquier otra cosa pero aún así se respiraba un tufillo alegre tras nuestra primera experiencia alpin
a.
Solo queda agradecer el apoyo y la experiencia de nuestros guías (Javi y Gon), el que nos brindó nuestro nuevo amigo Marcos y las risas que nos echamos con los murcianos. Esperamos volver.