miércoles, 10 de diciembre de 2008

Primeras Jornadas del Submarinismo y la Natación en el Circo de Gredos

>Tras una semana de incertidumbre, de no saber que tiempo iba a hacer, de no tener ni idea de que iba a pasar, de intentar entender para qué servía el material, nos dispusimos a salir de Madrid a eso de las 13:00 con destino la plataforma no sin antes degustar unos tercios, unos sándwich especiales y unas patatas revenidas de la casa en la cafetería de la escuela. Los aventureros éramos Javier Infante (guía y dibujante de Diplodocus), Gonzalo (alias Gon, masilla de Javier) y Arturo (conocido como el enemigo nº1 de los ácaros) y yo (David, el tío que mas escribe en el grupo google de los GAII). Llegamos a la plataforma sobre las 15:30 de la tarde, el tiempo era increíble de malo, lloviznaba suavemente (suavemente al principio) y el calor nos obligaba a caminar sobre charcos de nieve en descomposición, cargados como se cargan aquellos que no han ido mucho a la montaña (por lo menos Arturo y yo) nos dirigimos al refugio en estas penosas condiciones, entre risas y largos improperios contra la AEMET, sus vientos moderados y sus cotas de nieve.
Nos tomó unas cuatro horas llegar al refugio, todos llegamos completamente emp
apados. Por desgracia no ha quedado constancia gráfica alguna de Javi preparando la cena y paseándose por el refugio en calzones ante la incredulidad de todos los que allí nos hallábamos soñando con un hueco junto a la pobre y única “estufa” del comedor. Tras una cena abundante y una botella de vino marchamos a nuestra habitación. Fue entonces cuando comprobé que mi saco estaba empapado y recordé a Mark Twight y mi calor corporal fue tan grande que en unas horas de espléndido sueño fue capaz de secar 2 pares de calcetines, un wind stopper empapado y el saco, además de por supuesto caldear el ambiente de la habitación para aumentar la comodidad de mis compañeros…

A las 7:20 del Sábado despertamos, descubrimos que habíamos sido engañados por los guardas y que ya había luz fuera y gente saliendo del refugio, nos habían dicho que amanecía después de las 8:00. Tras un desayuno caliente, con galletas y demás zarandajas partimos, con unas mochilas algo más ligeras, en persecución de un grupo que había salido una hora antes que nosotros en busca de la cima del Almanzor. En una hora los alcanzamos y pudimos disfrutar de sus gestos de envidia ya que nosotros llevábamos raquetas y ellos no. Continuamos la ascensión más o menos en grupo con Javi y Gon a la cabeza, los Murcianos en el centro y Arturo y yo a la cola. Además de esto se nos unió un enérgico Jerezano que pululaba entre nosotros y la cabeza de la expedición. Probando nuevas sensaciones con nuestros crampones, piolets y demás material iniciamos la ascensión con bastantes dudas. Ciertamente éramos mas lentos que todos nuestros compañeros y nos fuimos quedando a la zaga subiendo por el corredor que lleva a la Portilla del Crampón, caían “bolitas” de hielo desde las paredes de roca e incluso se nos subieron los huevos a la garganta cuando uno de los Murcianos empezó a gritar con desasosiego avisándonos de un pedrolo que había desprendido y que acabó pasando a un par de metros de nosotros. Agradecidos por el aviso le llamamos cabronazo y de todo. Seguíamos subiendo y llegamos a perder de vista al grupo ya que el corredor torcía hacia la izquierda. Hubo un paso crítico, no sabíamos por qué pero nuestros compañeros y toda la expedición habían obviado un pequeño rodeo por terreno nevado metiéndose por un terreno con hielo y roca, cómo podíamos imaginar que en la bajada tomarían la ruta “fácil” y que no había ninguna razón en absoluto para poner los crampones sobre esa fina (a nuestros ojos) capa de hielo y tener que empotrar la punta del piolet en un roquita que por cierto aguanto a Arturo pero cuando yo la fui a utilizar se salio con apenas esfuerzo. Sin embargo, como no teníamos mucha idea de cómo bajar y por qué no decirlo, no queríamos hacerlo solos, pues seguimos subiendo hasta que por fin nos cruzamos con el amigo Marcos que nos prometió hacer causa común en el estilo de bajada a lo maricona con nosotros y esperarnos. Ya aliviados subimos los últimos metros de corredor y sorprendidos disfrutamos de una maravillosa vista en uno de los pocos momentos de cielo despejado que tuvimos en toda nuestra aventura. Contentos a pesar de la incertidumbre que nos suponía el descenso celebramos nuestra “hazaña” y animados por el frescacho que hacía allí arriba empezamos a bajar. Evidentemente el estilo de bajada/destrepe de culo y a lo maricona se probó bastante más lento que el de nuestros compañeros y el de los Murcianos así que pronto nos vimos adelantados por todos y nos quedamos Arturo, Marcos y yo dándole el culo al maravilloso circo de Gredos y hasta las narices de “clava el piolet, da un paso, da otro paso, saca el piolet, y vuelta a empezar”, cuando la pendiente bajó quisimos parecer tan valientes como nuestros predecesores y nos dispusimos a probar su estilo de frente que nos ayudo a reducir notablemente el tiempo de descenso hasta el punto en el que pudimos volver a ponernos las raquetas para marchar hasta el refugio. Con alegría y disfrutando de los hundimientos que se producían hasta con las raquetas nos dirigimos hasta el refugio alentados por las horas de camino que nos quedarían por andar una vez allí hasta la plataforma para volver a Madrid.

Una vez en el refugio, celebramos estar fuera de peligro (si es que alguna vez lo hubo) a base de chorizo, pan, caldo y todo lo que pudimos engullir para que no pesase en la mochila, dándole a Marcos aquello que no pudimos tomar para no cargar tontamente con ello ya que sabíamos lo que nos esperaba hasta la plataforma.

De las tres horas que nos llevó regresar al coche hay poco que decir, cansados como estábamos nos preocupábamos mas de andar que de cualquier otra cosa pero aún así se respiraba un tufillo alegre tras nuestra primera experiencia alpina.

Solo queda agradecer el apoyo y la experiencia de nuestros guías (Javi y Gon), el que nos brindó nuestro nuevo amigo Marcos y las risas que nos echamos con los murcianos. Esperamos volver.

1 comentario:

Javierchu_cai dijo...

jajajajajaa me he reído muchísinmo David!!!!! gran día... que pena que nos quedásemos sin cumbre, otra vez será!!!